Y eso pasaba, que cuando hablaba
no había nada que lo anestesiara.
Los sentimientos eran dagas que en su lengua se afilaban
para cuando salieran por la boca por la espalda lo apuñalaran.
No traicioneramente
ni tampoco de mala onda.
Al contrario, sinceramente.
Es que no había otra forma
Porque la otra forma era
quedarse callado por siempre
pero él era muy pequeño
y lo que sentía muy fuerte.
Mutismo defensivo fue
lo que vio en otra gente
Era un arriesgado arte,
hacían BUM! derrepente.
Un día se perdieron varios
nadie supo que pasó
El mutismo tampoco los vió
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